domingo, 21 de noviembre de 2010

miércoles, 3 de noviembre de 2010

¿Cómo andamio?

De un andamio elevado en las alturas más desmesuradas quiero empujarte yo para que te revientes la jeta contra el suelo, hijo de una gran puta.
A vos, y a todos los que preguntan "¿Todo viento?", "¿Qué acelga?", "Nada, acá me ando" y que agradecen mediante un nauseabundo "Graciela". Ah, quisiera catapultarlos hacia el éter de un poderoso puntapié en los cuartos traseros.

viernes, 22 de octubre de 2010

La posta

They were exactly the same morons that laugh like hyenas in the movies at stuff that isn’t funny. I swear to God, if I was a piano player or an actor or something and all those dopes thought I was terrific, I’d hate it. I wouldn’t even want them to clap for me. People always clap for the wrong things.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Acertijo

Otro milagro del bendito Facebook. Por más que me lo pregunto una y otra vez, hay algo que me sigue resultando una incógnita que me desconcierta, me deja atolondrada, me confunde como nunca. Me lo he planteado infinitas veces, le he dado vueltas en la cabeza, he reflexionado, lo he pensado y repensado cual Edipo frente a la Esfinge y sigo sin hallar una respuesta satisfactoria.

¿Por qué demonios habría de querer agregarme alguien unido a infinidad de grupos de Arjona y cuyos datos de perfil recitan "me gusta aser gimnacia" y barrabasadas similares? ¿¡Me pueden explicar qué carajo podemos llegar a tener en común un asno fanático de Cristian Castro que suda errores ortográficos y yo?!

sábado, 21 de agosto de 2010

Rojo contra la envidia, negro contra la pelotudez

Hay creencias para todo. Hay quienes creen que el empacho se cura mediante algún ritual extraño con una cinta, hay quienes ponen huevos en la ventana para asegurar un buen día, algunos que cuentan siete pasos hacia atrás al ver un gato negro, otros que creen en un ser superior que jamás vieron ni oyeron que los controla y ve todo lo que hacen. Honestamente, me importan poco las supersticiones de cada uno mientras no intenten arrastrarme con ellos.
Sin embargo, me pone nerviosísima, furiosa, loca de rabia, colérica que haya algunos megalómanos patéticos que se cuelguen cintitas rojas en el brazo en contra de la envidia. Decime una cosa, ¿QUIÉN CARAJO TE VA A ENVIDIAR A VOS Y A TU VIDA MEDIOCRE DE FRACASADO?


[ Volví, más enojada que nunca. La vida no me sienta bien. ]

jueves, 10 de diciembre de 2009

Formas de escuchar música

Los que nunca terminan de escuchar una canción porque en la mitad necesitan pasar a otra son tacaños y  les gusta ir a un tenedor libre y “aprovechar para comer todo”.

En cambio, los que no pueden cambiar la canción hasta que suene la última nota, por más insignificante que sea, son exagerados, quisquillosos y se quejan de todo.

martes, 1 de diciembre de 2009

¡Señor, señor!

¡Señor, señor, su celular hace un ruido horrible, me parece que va a explotar! ...ah, ¿eso era música?


Todos los días se aprende algo nuevo. Hoy, viajando en el tren, si alguna vez tuve dudas de cómo sonaría, aprendí que el Wiegenlied de Mozart no queda para nada bien con un rallador mugroso de cumbia de fondo.
Cada día me convenzo más de que los auriculares habría que utilizarlos para acogotar al que escucha música en vía pública y no los utiliza.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Bailemos

En todas las fiestas hay una cosa, entre todas las demás cosas que detesto, que me da ganas de tirarme de cabeza por un precipicio. En todas las fiestas hay un energúmeno deplorable que se cree "cool" y se divierte molestando al que no tiene ganas de andar deslizándose entre cuerpos sudorosos al ritmo de una cumbia o un reggaeton. Que se divierte exhortando persistentemente a los que no nos interesa cantar a los gritos "Azul" de Cristian Castro, ni nos emocionamos con las canciones de Axel.
Le voy a decir algo a este enfermo mental que llega en medio del carnaval carioca manifestando su exorbitante patetismo en todo su esplendor, a este tarado pusilánime que llega con la camisa transpirada y arremangada, una corbata en la cabeza, y un collar de flores con el que quisiéramos acogotarlo. A este imbécil que no tiene nada mejor que buscarnos en la silla en la que estamos sentados, tironearnos del brazo y arrastrarnos por el piso del salón como un cavernícola aunque le estemos diciendo a los gritos que ni en pedo ponemos un pie en la pista. A vos, retrasado mental, a vos te voy a decir: ¡Agarrá esas antenitas fluorescentes que tenés en la cabeza y andá a bailar con E.T., FORRO!


lunes, 19 de octubre de 2009

En el aula

El mundo se divide en dos tipos de personas:

Por un lado, los que llegan a un parcial con dos hojas arrancadas del cuaderno, y una lapicera medio muerta que usaron todo el año: dejados, desprolijos, impuntuales, despreocupados, perdidos, distraídos, rebeldes, hippies, relajados, despeinados, cómodos, Kurt Cobain, creativos, tiernos, dependientes, cariñosos, divertidos, extrovertidos, amistosos, depresivos, indecisos, ciclotímicos, olvidadizos, torpes, inconstantes, pensativos.

Por el otro, los que, aun sabiendo que no van a necesitarlo, no se presentan sin corroborar veinte veces que tienen tres lapiceras nuevas, una birome de color para subrayar, liquid paper, lápiz, sacapuntas, goma de borrar y regla: neuróticos, obsesivos, minuciosos, inquietos, fóbicos, nerviosos, inseguros, irascibles, Monk, prejuiciosos, imaginativos, ordenados, fieles, rutinarios, enamoradizos, calculadores, apasionados, perfeccionistas, sensibles, simbióticos, organizados, impulsivos, extremistas, sorpresivos, músicos, impredecibles.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Locura

Me ponen neurótica las personas que concluyen todos los diminutivos con y (por ejemplo: Gigy, Santy, Rodry)

martes, 6 de octubre de 2009

Cinéfilos

Para todos aquellos que gusten del cine, los invito a pasar a mi nuevo blog que estoy haciendo con augustine, donde vamos a subir las películas que más nos gustan con un pequeño review y links de descarga.

martes, 29 de septiembre de 2009

Porcinos (y no es la gripe)


Ayer, mientras pensaba sobre el herpes que me salió y que mutó en un descomunal meteorito radioactivo, se me ocurrió que hay un tipo de persona -o más bien, una costumbre bastante fea de un tipo de persona- que me pone los pelos de punta.
Hay gente que disfruta de pasar por tragedias, enfermedades y accidentes. Pero no porque pertenezcan a una secta sadomasoquista, ni porque se regocijen en su dolor: sino porque les fascina, los emociona hasta las lágrimas ser protagonistas de alguna historia hórrida y morbosa que puedan relatar. Toman carrera y se apresuran a tomar las riendas de la conversación cada vez que se les presenta la oportunidad de contar una anécdota de este estilo.
Ahora bien, lo terrible no es eso. Porque podrían simplemente amargarnos con las historias de su tempestuosa suerte, y contentarse con eso. Pero no. A esta especie lo que los lleva hasta el éxtasis es otra cosa: entrar en descripciones meticulosas, hacernos visualizar por completo cada gota de su sufrimiento, cada horror de su salud. Les tiembla la voz y se llenan de euforia con la simple idea de aterrorizar a sus oyentes.
Y por supuesto, en su acalorado discurso, se yerguen con un orgullo patriótico, con un aire a bandera nacional, y no pueden omitir el incluir las palabras: "marrón", "líquido", "pus", "chorreaba" y "flema". Sobre todo pus. Por alguna descabellada razón, a los ordinarios se les acelera el pulso cada vez que dicen "pus". Y no basta sólo con la palabrita; cuantas más veces la usen, cuanto más extraordinarias sean las cantidades en su narración, más felices son. Aunque uno los mire con cara de callateenfermo, sinoparásmevoyaperforarlostímpanosparanoescuchartemás, ellos miran con los ojos muy abiertos, hablan bajito, mueven mucho los brazos y hacen gestos de dolor, no importa que nuestra expresión delate nuestras ganas de salir corriendo. Hasta no ver la primera arcada no se detienen. Y ahí sonríen, felices de haber salido triunfantes de su calvario, satisfechos con su propia hazaña.
Esto es para ellos. A todo aquel que se deleita contándonos inmundicias escatológicas y demás: oíme, marrano hediondo: a NADIE le interesan los detalles de tu diarrea.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Es inevitable

Por mucho que quiera evitarlo, esta serie de cosas me ponen loca:

  • Los hombres que dicen "mi señora"
  • La palabra "coche" en lugar de "auto"
  • "Pantalón vaquero" en lugar de "jean"
  • Los que pronuncian "Shhhhho fui a un yow en el Yeraton" en lugar de "Yo fui a un show en el Sheraton" (léase: la "sh" suena como la "sh" en inglés, un sonido sordo, medio como de sifón. La "y" suena como la J en francés, tiene que vibrar)
  • Los que comen absolutamente todo con pan. Cualquier resto miserable en el plato, sea un pedazo de lechuga, un pedacito de pollo, o hasta incluso mayonesa, es útil para trapearlo con un pedazo de pan y engullirlo
  • Los hombres con pelo muy largo. Si no sos metalero o tenés cara de nórdico/vikingo, no queda bien: terminás pareciéndote a Daniel Agostini, o a un camionero, o a un repartidor de pizzas. O a Daniel Agostini repartiendo pizzas en un camión. *
  • Ese fanatismo ciego de religioso enamorado por Maradona
  • Los que dicen que algo es "fino" (ya la palabra "fino" me provoca arcadas)
  • La gente que usa escarbadientes (gracias Agus)
No lo puedo evitar. Intento pasarlo por alto, pero cada vez que escucho algo de esto, se me hace un cortocircuito en el cerebro y sólo puedo pensar en tirar una bomba atómica y que estalle todo.

* Aquí: Un lindo pelo largo. Y un pelo largo que claramente no da.

Edit:
  • Los que le ponen kilos y kilos de mayonesa a absolutamente todo. ¿Qué onda, no tienen papilas gustativas? ¡Por el amor de dios, el choripán y la mayonesa no combinan! (Cortesía de La Amante)

martes, 15 de septiembre de 2009

Oferta

"Trabaje desde su casa!!! No es necesario tener conosimientos ni curriculim!" (sic)

Y yo en la parada del colectivo, riéndome sola como una desquiciada lista para el manicomio. Sí, vos, el que hizo ese anuncio. Cómo se nota que vos también trabajás desde tu casa.

martes, 8 de septiembre de 2009

Follow the yellow brick road

Llegaron a prohibidonoquejarse buscando:

  • no aguanto el ruido de los autos en mi apartamento
  • CONSEJOS PARA QUE LOS SAPOS NO ME SAQUEN DE QUICIO
  • me picaron en el pasto
  • fidel castro bullshit
  • donde creo emoticones q titilen de colores
  • emoticones fuscias
  • el perimetro de un cuadrado y la formula !!estoy en cuarto,vo¡¡ del cuadrado
  • COMO TRABAJA UNA BOCINAS DE AUTOMOVIL
  • piropos abusadores
  • historias sexuales de julieta prandi
  • fotosdetrolas


Llegaron a piesdepapel buscando:

  • mariposas marrones con manchas naranjas en tu habitación
  • tengo calores en la cara por segundos y me marea la cabeza
  • las lagrimas trenzadas se salir
  • Mujeres idealizadas mirando ventana, dibujo
  • tengo confusion
  • tengo temperatura tengo frio che pude ser
  • un castiyo con vastantes maryposas
  • adolescentes , mariposas en la cabeza
  • vestidos de sans-titre
  • deseo ichasable
  • como sobrevivir con un tornillo en una escalera de madera

lunes, 3 de agosto de 2009

La vita è... patetica

A pesar de los tres mil inventos inútiles que tiene Facebook, hay una cosa que rescato: al ser casi casi una especie de Reality Show, los nos deja conocer un enorme basural pestilente de las realidades humanas más vergonzosas, apiladas una encima de la otra. En esta página llena de cachivaches pueriles, se desnudan los horrores del alma humana.
Hoy, entre todas las verdades que me enfurecen, fue la respuesta que encontré en una encuesta la que logró que los ojos se me salieran de las órbitas, y empezara a martillar una respuesta el teclado con una ira asesina a flor de piel.
La encuesta preguntaba si era mejor “leer el libro o ver la película”. Lógica y lamentablemente, pensé, va a ganar ver la película. Sin embargo, probablemente, al menos los resultados estarían peleados, cabeza a cabeza. Pero no. Un 81% aproximadamente había votado ver la película, y apenas un mísero y escaso 19%, asomándose tímido y febril, sostenía que era mejor leer.
No termina ahí, no. Lo que hizo saltar los tapones de mi cordura, lo que provocó el cortocircuito y el estallido de chispas, fue la siguiente respuesta de alguna bestia inhumana, un inculto, un inadaptado social: “aa chabonesss...ustedes poor q soon unos tragaass y ademass fuera de ondaa,,”
Lo triste es que el que escribió eso no es un alma solitaria, un asno aislado que defiende lo indefendible; sino uno de los 12,200 que opina lo mismo. Sabía que la estupidez era abundante, pero ¿tanto? Cómo quisiera romperles el cráneo con una patada voladora.


Y así es como malgasto tristemente mi tiempo en algún retrasadito patético. Cuánto siento no poder contenerme a veces.

sábado, 4 de julio de 2009

Fiebre del chancho por la noche


Maldito Apocalipsis de gripe porcina que tiene al mundo paralizado, lavándose las manos frenéticamente con alcohol en gel cada treinta y cuatro segundos, envolviéndose las cabezas con una bufanda como musulmanes,y que hace que todo cierre y tengamos que aislarnos como en un refugio de guerra.
Pero, a decir verdad, lo peor de lo peor, es que están haciendo explotar las bandejas de entrada con mails-cadena sobre la gripe A.

lunes, 15 de junio de 2009

No canten, no canten victoria, que por ahí aparece de nuevo

Porque hierba mala nunca muere, estoy de vuelta transitoriamente sólo para avisar que no estoy muerta, sino que se me rompió la computadora y estoy muy ocupada con la facultad, pero pronto regresaré definitivamente para seguir quejándome de todo.


Maga: Yo quisiera tener los poderes de Carrie y--
Él (alarmado, abriendo bien grandes los ojos): ¿¿Vos, los poderes de Carrie??
Maga: Sí, así cuando--
Él: Amor, no existiría el mundo
Maga: Entonces--
Él (muy serio): Amor,
Maga: Pero--
Él: Amor-
Maga: ...
Él: No existiría.

domingo, 3 de mayo de 2009

Ley Universal II

Siempre, pero siempre, que una vieja esté alborotada por algo, las palabras que seleccione serán por default “Pero qué cosa” o “Qué barbaridad”. Es una ley.

lunes, 27 de abril de 2009

¡Vive la música!

Como estudiante y fanática de la música, escucho prácticamente de todo. Sin embargo, todo lo que escucho me lo guardo para mí, lo escucho en mi casa, lo tarareo en mi cabeza, lo llevo en el mp3.
Hay un tipo de personas que hace que mi furia arremeta como impulsada por una catapulta: son esas que no conocen los límites de la privacidad, y andan en tren, colectivo, caminando, en carretilla, o como sea con el celular en la mano (generalmente un Nokia 5200) y un tema de Don Omar saturando el parlante que crepita como un disco de vinilo, alucinando con que los que están cerca tienen algún deseo de disfrutar de sus porquerías.
¿Y qué pasa si uno está intentando leer algo importante? ¿Si están contando hasta mil y se van a perder, si están tratando de recordar una canción que tienen en la punta de la lengua, si necesitan concentrarse en lo que sea? Pero no, a ellos les importa un rábano lo que los demás quieran; necesitan exponer su música horrenda para que la escuche todo el mundo, orgullosos, caminando portentosos con la frente en alto y el celular en la mano, convencidos de que están haciéndole un favor al mundo compartiendo su música pedorra.
¡No me puedo concentrar en estudiar a Durkheim o a Saussure, o leer a Cortázar, si algún infradotado me taladra el oído con su ringtone de Fergie! ¡Los auriculares no son para saltar a la soga, imbécil! ¿Qué se piensan, que alguien se va a levantar y ponerse a bailar, risueños, o acercarse y felicitarlos: “Flaco, qué buena música que escuchás”?
No me interesa si es un reggaeton, si es Rata Blanca, Avril Lavigne o la novena sinfonía de Beethoven: tu música te la guardás para vos, no somos tus amigos y no queremos compartir tu alegría desbocada. Los demás no tenemos por qué soportar tus pretensiones de musicólogo si no tenemos ganas.