viernes, 22 de octubre de 2010

La posta

They were exactly the same morons that laugh like hyenas in the movies at stuff that isn’t funny. I swear to God, if I was a piano player or an actor or something and all those dopes thought I was terrific, I’d hate it. I wouldn’t even want them to clap for me. People always clap for the wrong things.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Acertijo

Otro milagro del bendito Facebook. Por más que me lo pregunto una y otra vez, hay algo que me sigue resultando una incógnita que me desconcierta, me deja atolondrada, me confunde como nunca. Me lo he planteado infinitas veces, le he dado vueltas en la cabeza, he reflexionado, lo he pensado y repensado cual Edipo frente a la Esfinge y sigo sin hallar una respuesta satisfactoria.

¿Por qué demonios habría de querer agregarme alguien unido a infinidad de grupos de Arjona y cuyos datos de perfil recitan "me gusta aser gimnacia" y barrabasadas similares? ¿¡Me pueden explicar qué carajo podemos llegar a tener en común un asno fanático de Cristian Castro que suda errores ortográficos y yo?!

sábado, 21 de agosto de 2010

Rojo contra la envidia, negro contra la pelotudez

Hay creencias para todo. Hay quienes creen que el empacho se cura mediante algún ritual extraño con una cinta, hay quienes ponen huevos en la ventana para asegurar un buen día, algunos que cuentan siete pasos hacia atrás al ver un gato negro, otros que creen en un ser superior que jamás vieron ni oyeron que los controla y ve todo lo que hacen. Honestamente, me importan poco las supersticiones de cada uno mientras no intenten arrastrarme con ellos.
Sin embargo, me pone nerviosísima, furiosa, loca de rabia, colérica que haya algunos megalómanos patéticos que se cuelguen cintitas rojas en el brazo en contra de la envidia. Decime una cosa, ¿QUIÉN CARAJO TE VA A ENVIDIAR A VOS Y A TU VIDA MEDIOCRE DE FRACASADO?


[ Volví, más enojada que nunca. La vida no me sienta bien. ]

jueves, 10 de diciembre de 2009

Formas de escuchar música

Los que nunca terminan de escuchar una canción porque en la mitad necesitan pasar a otra son tacaños y  les gusta ir a un tenedor libre y “aprovechar para comer todo”.

En cambio, los que no pueden cambiar la canción hasta que suene la última nota, por más insignificante que sea, son exagerados, quisquillosos y se quejan de todo.

martes, 1 de diciembre de 2009

¡Señor, señor!

¡Señor, señor, su celular hace un ruido horrible, me parece que va a explotar! ...ah, ¿eso era música?


Todos los días se aprende algo nuevo. Hoy, viajando en el tren, si alguna vez tuve dudas de cómo sonaría, aprendí que el Wiegenlied de Mozart no queda para nada bien con un rallador mugroso de cumbia de fondo.
Cada día me convenzo más de que los auriculares habría que utilizarlos para acogotar al que escucha música en vía pública y no los utiliza.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Bailemos

En todas las fiestas hay una cosa, entre todas las demás cosas que detesto, que me da ganas de tirarme de cabeza por un precipicio. En todas las fiestas hay un energúmeno deplorable que se cree "cool" y se divierte molestando al que no tiene ganas de andar deslizándose entre cuerpos sudorosos al ritmo de una cumbia o un reggaeton. Que se divierte exhortando persistentemente a los que no nos interesa cantar a los gritos "Azul" de Cristian Castro, ni nos emocionamos con las canciones de Axel.
Le voy a decir algo a este enfermo mental que llega en medio del carnaval carioca manifestando su exorbitante patetismo en todo su esplendor, a este tarado pusilánime que llega con la camisa transpirada y arremangada, una corbata en la cabeza, y un collar de flores con el que quisiéramos acogotarlo. A este imbécil que no tiene nada mejor que buscarnos en la silla en la que estamos sentados, tironearnos del brazo y arrastrarnos por el piso del salón como un cavernícola aunque le estemos diciendo a los gritos que ni en pedo ponemos un pie en la pista. A vos, retrasado mental, a vos te voy a decir: ¡Agarrá esas antenitas fluorescentes que tenés en la cabeza y andá a bailar con E.T., FORRO!


lunes, 19 de octubre de 2009

En el aula

El mundo se divide en dos tipos de personas:

Por un lado, los que llegan a un parcial con dos hojas arrancadas del cuaderno, y una lapicera medio muerta que usaron todo el año: dejados, desprolijos, impuntuales, despreocupados, perdidos, distraídos, rebeldes, hippies, relajados, despeinados, cómodos, Kurt Cobain, creativos, tiernos, dependientes, cariñosos, divertidos, extrovertidos, amistosos, depresivos, indecisos, ciclotímicos, olvidadizos, torpes, inconstantes, pensativos.

Por el otro, los que, aun sabiendo que no van a necesitarlo, no se presentan sin corroborar veinte veces que tienen tres lapiceras nuevas, una birome de color para subrayar, liquid paper, lápiz, sacapuntas, goma de borrar y regla: neuróticos, obsesivos, minuciosos, inquietos, fóbicos, nerviosos, inseguros, irascibles, Monk, prejuiciosos, imaginativos, ordenados, fieles, rutinarios, enamoradizos, calculadores, apasionados, perfeccionistas, sensibles, simbióticos, organizados, impulsivos, extremistas, sorpresivos, músicos, impredecibles.